'Rosas blancas' contra el régimen

28 de noviembre de 2013 07:05 PM

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Las condenadas a 11 años de cárcel por participar en una manifestación, un símbolo

Ola Alaa tiene 18 años y empezó hace unos meses los estudios de Arquitectura. Zahara Nadif, en cambio, aún es una colegiala de 15 años que cursa el bachillerato en el instituto Sayed Mohamed. Ola y Zahara son dos de las 21 jóvenes condenadas a 11 años y un mes de cárcel por participar en una manifestación islamista.

Un tribunal de delitos menores de Alejandría anunció el miércoles el veredicto, tan inesperado como desproporcionado. "Pensábamos que les caería un mes. Entramos en 'shock' cuando oímos los 11 años", confesó el abogado defensor Ibrahim Saad.

Las muchachas, sonrientes y enfundadas en un "jemar" blanco (velo que llega hasta la cintura), escucharon el fallo esposadas y confinadas en las jaulas usadas en los procesos penales egipcios. Las 14 que han alcanzado la mayoría de edad han iniciado ya un cautiverio de 11 años y un mes. Las siete restantes, con edades comprendidas entre los 15 y 17 años, han sido trasladadas a un centro de menores. La pena será revisada cuando cumplan los 18.

La década entre rejas que les aguarda es la suma de una letanía de delitos menores: participar en una protesta ilegal, bloquear calles, dañar la propiedad privada, instigar a la violencia o estar en posesión de armas. Los fotogramas de la entereza de las chicas corren como la pólvora por las redes sociales y se han convertido en el último y eficaz acicate contra el Gobierno interino, embarrado por la ley aprobada esta semana que restringe el derecho de manifestación.

La norma ha alentado las primeras protestas de los sectores laicos que protagonizaron las revueltas contra Hosni Mubarak en 2011. Y el régimen les ha vuelto a poner en su blanco. Una veintena de participantes permanecen arrestados y la Fiscalía ha ordenado la detención de los activistas Ahmed Maher y Alaa Abdelfatah, figuras clave entre los revolucionarios.

En plena escalada contestataria, los islamistas no han tardado en publicitar la hazaña de las condenadas, detenidas el pasado 31 de octubre en una marcha organizada por el movimiento 'Siete de la mañana' en el paseo marítimo de Alejandría en apoyo al derrocado Mohamed Mursi.

"Son unas verdaderas heroínas. La condena animará a la gente a salir a la calle y alentará las convocatorias de los estudiantes", señala a ELMUNDO.es Magdi Qorqor, líder de la Coalición en Defensa de la Legitimidad que reúne a Hermanos Musulmanes y sus aliados.

"Nunca imaginamos que las mujeres jugarían este papel frente al golpe de Estado. Estamos asombrados", reconoce Qorqor. Desde su fundación en 1932, la rama femenina de la Hermandad ha desempeñado una tarea vital intramuros. Durante décadas contribuyeron a divulgar el mensaje de la organización a través de su amplia red de caridad sin levantar ruido y guardándose de los servicios secretos. Abandonaron el anonimato tras las revueltas que tumbaron a Mubarak y ahora, con la mayoría de sus camaradas varones en prisión, empiezan a padecer también la persecución.

La primera y severa sentencia contra seguidoras del ex presidente -desorbitada si se compara con la impunidad que gozan los agentes implicados en la represión del levantamiento de 2011- ha despertado un reguero de reacciones. Los poemas que glosan el precio de su hazaña o las imágenes ribeteadas por rosas en las que las condenadas dibujan con cuatro dedos el ícono en apoyo a Mursi se reproducen sin descanso en las páginas islamistas.

Las universidades, el bastión más activo de los islamistas, volvieron a ser testigo ayer de nuevas protestas. Un estudiante murió en los choques con la policía en la Universidad de El Cairo en una marcha convocada en protesta por la sentencia. Enfrentamientos similares se registraron en el campus de Alejandría, donde los estudiantes llamaron a la huelga.

Sin embargo, el mayor logro del veredicto es haber sumado las voces de quienes se levantaron contra Mursi y denuncian ahora la deriva autoritaria de las nuevas autoridades y el regreso al Estado policial de la era Mubarak. "La continuación de estas sentencias politizadas contra activistas plantea dudas sobre el futuro de la justicia egipcia y el uso de los tribunales como herramienta contra la oposición", alertan desde la Red Árabe para la Información de Derechos Humanos.

Conscientes del 'tsunami', varios líderes políticos que respaldan la asonada como el ex candidato presidencial Hamdin Sabahi instaron al presidente interino Adli Mansur a indultar de inmediato a las condenadas. Y la Hermandad, noqueada por la detención de su cúpula y la ilegalización dictada por los tribunales, ha aprovechado la ocasión para lanzar guiños a los revolucionarios que desde el martes protagonizan protestas diarias por las calles de El Cairo.

Ayer, un 'hacker' dejó el mensaje más gráfico en la página web del Club de Jueces, la mayor organización de magistrados del país. "Nunca imaginé que defendería a un partidario de los Hermanos Musulmanes o de Mursi pero hoy defenderé a las niñas condenadas a 11 años de cárcel. Por mucho que odie a la Hermandad, esto es una injusticia".

Fuente: elmundo.es

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